
En la Playa de Breñas, arrecifes naturales albergan pequeños pulpos que trituran caracoles, que luego desechan, como basura de mar. A una milla de distancia de la orilla pude observar cuevas llenas de calamares y pulpos. Verdosos abanicos de mar aplaudían nuestra llegada. Escuelas de peces sargento custodiaban celosos entre rocas y corales la sirena que llego a visitarlos. Maravilloso día de sol.