jueves, 26 de noviembre de 2009

AGRADEZCO MI OJO OBSERVADOR


Agradezco mi ojo observador de detalles, mi ojo que mira adentro, al que se reconoce y no se tapa ya los dolores, y es valiente para reconocer emociones, corajes viejos, que van muriendo poco a poco. Agradezco mi corazón latiendo, cuando duerme a tu lado. Agradezco mis brazos, que abrazan todo lo que toca y mi lengua saboreando tus besos. Agradezco las piernas que me mueven por el mundo y en el mar son las aletas que se recuerdan sirena. Y a la vida que late en mí, la dejo fluir, me acepto como soy y no me escondo de mi misma.
Agradezco la dicha de tener madre, de conversar con ella aunque no pensemos igual, de amarnos sin condiciones y flotar con ella por largas horas en el mar, viendo el atardecer despedirse.
Agradezco mis amigas- hermanas cada una con sus historias de dolor y alegría, sanándose al comprender que de eso se trata la vida.
Agradezco mi familia, mi hermana poeta, pintora de la vida, mis hermanos, sobrinos y a mis nietos del alma, tesoros de mi corazón, todos tienen una parte de mí y yo de ellos.
Agradezco haber vivido. Soy feliz

1 comentario:

David dijo...

El agradecimiento ante tanta belleza debería ser díario.
Perdemos la conciencia de la grandeza de la vida y de las cosas...
Necesario post.
Bien escrito y hermoso.
Un beso.